sábado, 22 de marzo de 2008

Aquel vergonzoso secreto

Aquel verano del 2004 fue extremadamente caluroso, y carente de ninguna tregua que nos beneficiase con merecidas lluvias espontáneas, pues por no haber, ni siquiera hubo las típicas tormentas de verano que solían caer en tromba, y debido a ello, a este inconmensurable calor, ensayábamos solo por las noches, ya que si lo hacíamos durante el día, la atmósfera del local se sobrevenía sobre nosotros como una nube atómica de pegajoso sudor.

Nuestro local siempre ha estado situado (ya que llevamos en él toda la vida), en un callejón resguardado dentro de la ciudad dormitorio de Bellvitge.

Así cuando llegábamos por la noche, debido a la insoportable caligula diurna, se habían calentado de tal forma los cimientos de las calles, que de las rejas de la alcantarilla adyacente surgían multitud de cucarachas enormes achicharradas de sofoco, con el agravante de poder pisarlas en un descuido, porque estaban esparcidas por todo lo ancho de aquel suelo del callejón.

Y no eran las cucarachas negras autóctonas de estas latitudes, si no que se trataba de una cucaracha foránea gigante, parda y llena de aristas, que debido a su agresividad había liquidado totalmente a las elegantes pero débiles cucarachas de traje negro, y a las cuales ante tal monstruoso cambio, hasta incluso nosotros, las echábamos en falta.

Precisamente pero, el interior de nuestro local, esta tan bien habilitado, que hasta aquel momento nos habíamos librado de aquella plaga tan impunemente resguardados dentro de él.

Aunque cierto es que en mas de dos ocasiones, habíamos descubierto algunas de ellas queriendo colarse en nuestro habitáculo, entrando colgando a escondidas entre el dobladillo de nuestros pantalones téjanos, pero hasta el momento parecía que no habían logrado su propósito de infiltrarse en nuestro templo del recreo musical.

Puesto así, que nuestro local siempre ha estado en un intrincado sótano lleno de pasillos por debajo de un centro comercial, y nunca ha habido quejas de vecinos nerviosos o hipersensibles, pero para abordarlo tenemos que abrir hasta cinco puertas, y que en aquella ocasión de la que ahora os voy a hablar, que era un día 1 de agosto, ocurrió lo siguiente...

Al abordar la primera puerta para entrar, percibimos que débilmente se oía llegar desde abajo el rumor como de mucha gente susurrando a la vez, cosa que nos hizo mirarnos entre nosotros con cierta curiosidad, mientras que en realidad nos preguntábamos si era el cumpleaños de alguien que nos hubiéramos descuidado, y aquello iba a resultar ser una fiesta sorpresa.

Pero fue al ir a abrir la segunda puerta y bajando las escaleras, que aquellos mitigados susurros se habían convertido en un ruido crujiente algo más inquietante, era como el rasgado trepidar de muchas patas escarbando juntas el cemento. Por supuesto aunque ninguno abrimos la boca, aquello nos había parecido a todos, la terrible amenaza de una invasión de esas cucarachas asesinas.

Entonces ya fue cuando abordamos la tercera puerta sobrecogidos y atemorizados, con las pupilas dilatadas de pánico, y sin ni siquiera musitar lo que todos estabamos esperando, pues se diría que estaban ahí mismo, ya que se oía claramente el crepitar de caparazones huecos, de insectos vivos crujiendo al chocar unos entre otros, en un trafico de direcciones infinitas. Pero detrás de la tercera puerta aquel ejercito virulento seguía sin hacer su aparición.

Un rumor chirriante se había incrementado considerablemente al dar los siguientes pasos, para que inconteniblemente temblorosos abrir la cuarta puerta. Fue entonces que nos miramos entre nosotros, sin tratar de disimular el susto que nos apremiaba, entonces o ya la imaginación se nos había disparado al libre albedrío, o aquello era la marabunda personificada, pues cientos de nerviosas patas vibraban entre sí como arcos sobre violines, como los harían sonar los grillos en sus nocturnas serenatas de amor.

Y al llegar a la ultima puerta, la de nuestro local...., supimos por certeza que esas horribles bestias estaban allí dentro, y que cuando abriésemos el portal, seriamos devorados por ellas hasta los huesos.
Yo misma, no sé de donde saque el valor para darle la vuelta a la llave y abrir de par en par...

Y entonces fue cuando oímos ante nosotros una diminuta voz nasal que decía reflexivamente así...
-Jesus fortaléceme, ayúdame señor-

Entonces completamente desquiciados, por lo absurdo de semejante desenlace inesperado abrimos rápidamente la luz y vimos....

Toda la superficie de la tarima donde teníamos puestos los instrumentos habitualmente, toda cubierta de una interminable multitud de cucarachas luciendo sus diminutas túnicas negras, y resplandecientes cruces sobre sus pechos, y posaban ante nosotros en forma de semicírculo en espacios ordenados entre sí, como situados en el escenario de un anfiteatro.

En el centro una cucaracha asquerosamente gigante, a la cual las otras le tendían un perfecto circulo a su alrededor, pues tal como aparentaba ser, era la voz solista soprano, con una cruz todavía mas grande sobre el torso lleno de patas con horripilantes pelos, y unas afiladas alas llenas de ángulos y de zumbidos, entreabiertas a los costados, en postura de ensanchar el torax para cantar con potencia.

Y con su voz, que a nosotros nos sonaba a trompetilla empezó a entonar una canción...que decía así....
-De pronto me encontré en una batalla, la cual pensé que no podía ganar, me sentí en mi síno confundido, Satanás me quería derrotar, y él me dijo...-

Al fondo, de mientras, unas patas de violinistas seguían una estriónica melodía, mientras en tercer plano, un agitar de alas, hacia las veces de vibráfono sutil y armonioso, sobre todo aquel caos sonoro.

Entonces otra cucaracha desmesuradamente gorda, que hacia una ridícula voz de soplillo tenor surgió interpretando “al maléfico”, la que representaba ser la voz de Satanás...diciendo...
-Ya sabes tu que yo fui el que crucificó a Jesús, y que públicamente lo exhibí en una cruz- y la voz del cucaracha Satanasa resonó ante nosotros enarbolando con orgullo sus grandes maldades, hasta que entraron en el marco de este circo, el centenar de coreantes que en éxtasis con su voz de pitidos desgañitándose a la vez...y eso si, con un gran entusiasmo apoteósico...descargaron sobre nosotros el triunfante estribillo....
-Satanás vencido estas en el nombre de Jesús, en el nombre de Jesús-

Y después de un rato de esta intolerante interpretación, de voces, afortunadamente minusculas, la canción acabó con el gordo cucaracho Satanasa diciendo con teatralizado pavor...
-¡Ho no! No debo pisar en tus terrenos, señor, será mejor que me vaya de aquí, no soporto escuchar esto....noooooooo-
y la obra terminó con un ultimo golpe de coros que sentenciaban...
-¡Satanás vencido estas!-

Y así fue como se hizo un expectante silencio suspendido sobre el local, cual lampara de araña sobre nuestras cabezas, no se oía siquiera las respiraciones y eso que entre todos éramos una verdadera multitud...
nosotros delante de las cucarachas, y las cucarachas delante de nosotros.

Y así, en un acto reflejo de espontaneidad nosotros nos pusimos a aplaudir rabiosamente, y a exhalar grandes y exajerados bravos, mientras ellas nos reverenciaban como su publico inestimable bien hallado.

Entonces el cucarachón gordo habló, acertadamente pues es al que seguramente mejor se le entendía con esa voz del tipo Barry White que alcanzaba ciertos tonos armonicos un poco mas perceptibles, que el resto, para nuestros horrorizados y escandalizados oídos...y Satanasa dijo...
-Gracias, gracias, lo hemos hecho con tanto entusiasmo que apenas tiene merito, es solo una libre interpretación, versión de este grandioso artista Miguel Cassina, que es un autor reconocido mundialmente por sus modernas e ilustrativas canciones cristianas,
tal como nosotras nos gustaría alguna vez ser reconocidas, en nuestra labor de...alavar al señor, alavar al señor y alavar al señor, así que gracias por haber asistido a nuestro ensayo general y mas gracias por vuestros aplausos, se nota de que sois unas verdaderas ovejas de nuestro señor-

Fue oír decir esto, que nosotros hicimos una especie de “glubs” todos a la vez....

Dicho esto por Satanasa, el centenar de cucarachas, fueron desapareciendo, con rapidez súbita, por las esquinas levantadas de la moqueta de la pared, desapareciendo como por el forro del local, que nosotros habíamos ignorado hasta entonces de que estaba hueco, y lleno de seres vivos a rebosar.

Nosotros nos habíamos quedado completamente perplejos, sin saber que decir, ni que pensar, ni como reaccionar, cuando de pronto nos fijamos que el ordenador sobre la mesa, estaba en funcionasmianto, un escalofrio nos recorrio la espalda al unisono...”habian sido ellas” “lo habian puesto en marcha ellas”y no solo eso, sino que nuestro ordenador mostraba como fondo de pantalla, la portada de su futuro álbum titulado.....Cucarachas de agosto.

Esta era la imagen sobre la pantalla

El titulo que esgrimía, nos sirvió un poco de alivio, pues si eran las cucarachas de agosto, no lo serian ni de septiembre, ni tampoco de octubre, y tal vez para el agosto siguiente ya hubieran encontrado la fama y otro local donde ensayar.

A veces pues, lo sabemos por experiencia, resulta difícil compartir el local con otro grupo, ¡pero compartirlo con un coro de cucarachas! ¡y encima cristianas!, era algo que nos contrariaba hasta el limite de nuestra vergonzosidad aceptable.

Y no porque fueran cucarachas, pues bien que como raza procedente desde la prehistoria, bien debian ser inteligentes, ¡sino porque fueran cristianas!, porque nosotros despues de haber conseguido cierta fama con el nombre artístico de “Los Apostatas Esclarecidos”, si nuestros fans llegasen a enterarse de esto, nos lincharían....con lo chulos que se creen que somos, con toda nuestra actitud y nuestras poses en directo...acabarían por vernos el latón y demostrar que somos mera fachada.

Y si se enterasen de que les habíamos estado aplaudiendo y vitoreando como unos bobos, simplemente nos descuartizarían, y despues se nos comerían crudos.
Así que por nosotros, la estancia de estos inquilinos en nuestro local, es invariablemente secreta, y esto no ha ocurrido nunca...nunca...
Así que nos escupimos las manos en forma de juramento, y nunca mas se hablo de ello.


Pero yo jamás había mentido tanto por omisión, que a propósito de este impuesto silencio de la vergonzosidad.

Me sentía mentir mas que las mojigatas ovejas que alababan todo el día su señor, pues cuando ellas dicen “su señor” ¿a que señor se refieren? ¿a un señor que pasa por la calle? ¿ a un señor que se llama Jose Señor? ¿ o a un señor que es un señor de ser tan bien educado?....

Bueno pues, como el grupo de Los Apostatas Esclarecidos, se ha disuelto definitivamente por imposiciones mutuas de tensiones y egos, he decidido, ganarme algún dinerillo (que no una fortuna) y escribir mis memorias.

Así pues, después de ese verano, nunca volvimos a ser los que fuimos antes, y acabamos por odiarnos encubiertamente, hasta hacernos graves heridas sin sangre.

Y tal es como una mentira en la conciencia puede derribar inquebrantables murallas, como que esto no tiene nada que ver con el señor ese de las ovejas, sino con la propia condición humana.

Todos queremos ser queridos a costa de lo que sea, solo que los precios de las mentiras, en el mercado de la vida, se pagan con sacos de plomo, que es precisamente el precio de la verdad y la verdad es imprescindible para obtener la licencia del amor que tanto necesitamos.

Y así fue como la fe de las cucarachas coristas cristianas vencieron a los apostatas vergonzosos, tal como jesus venció, en ese sainete, a Satanás.

Y si no os gusta este final, inventaros otro, la imaginación no tiene limites, mas que los que les imponen las religiones a golpes de fe, culpa, temor y confusión.

FIN.

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Esto es un texto inspirado libremente por una imagen con titulo de las cuales mi amigo Miguel Martinez, se dedica a hacer con el ordenador, en sus momentos de asueto...

Ha sido una colaboración fluida, él me ha mostrado la imagen y yo en el segundo siguiente me he puesto a escribir, sobre aquello que tal vez pudiera significar o dicha imagen o dicho titulo...y este ha sido el resultado, si os he llegado a intrigar, a engañar o a divertir, bien, y si os ha parecido un recurso fácil y predecible, pues entonces, mal.
Y no hay mas....

De mil amores...

SIL.




Pero..... aun hay mas amigos....

aqui os incluyo para vuestro deleite la canción que cantaban las cucarachas en esta triste opereta, y que es una canción que existe de verdad, y que por grotesca no tiene ningun desperdicio...

En el nombre de Jesus -- Miguel Cassina



sed buenos....en el nombre de Satán

SIL.SIL.SIL.


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